Esta modalidad está pensada para empresas que requieren asistencia ocasional.
En este esquema el cliente solicita soporte cuando lo necesita y las horas se facturan según el tiempo utilizado en la atención del requerimiento.
Es una alternativa adecuada para organizaciones que:
– Tienen un volumen bajo de incidencias
– Requieren asistencia puntual
– Necesitan resolver consultas específicas